miércoles, 21 de noviembre de 2012

Publicidad


Unos de los temas que hemos tratado últimamente en clase ha sido la publicidad. El ejemplo de interpretación de un anuncio que he elegido se encuentra a continuación, se trata de los caramelos contra el mal olor “Clorets”.



Significante:
En el anuncio tiene un fondo blanco sin ningún tipo de paisaje o sensación de profundidad. El único personaje que hallamos esta en la esquina superior izquierda y tan solo podemos verle la boca y el mentón de perfil. Aunque parece una persona normal, lo que sobresale de su boca no es la lengua sino un pez. A parte del personaje, el anuncio solo tiene el paquete del producto que se publicita junto con el slogan “Eliminate bad breath” en la esquina inferior derecha. Ambos elementos se encuentran opuestos y fuera del encuadre.
Significado:
La imagen trata de hacernos enfocar nuestra atención hacia los dos únicos elementos representados. Esta claro que lo que mas atrae es la lengua en forma de pez, que por cierto, coincide con una esquina del encuadre, que es donde fijamos la vista. Se interpreta como el mal aliento del personaje y justo en el lado opuesto encontramos la solución a sus males: los caramelitos “Clorets” (como dice el slogan). La ilustración nos hace relacionar el pescado con un olor desagradable que proviene de la boca. Es bastante ingenioso y divertido. Creo que sabe captar a la gente, es fácil de pillar y además es algo que se te queda grabado mas tiempo. Cuando alguien sienta que le huele mal el aliento se acordará de la imagen e instintivamente comprará los caramelitos para solventarlo.

En realidad los anuncios son un método de manipulación para crear falsas dependencias de productos. Nos hablan de un estereotipo de belleza, de unos hábitos, de modas y de una realidad surrealista.
No podemos escapar de la publicidad porque vivimos completamente reodeada de ella y nos influye en mayor o menos medida. Creo que lo importante para no dejarse llevar es tener una buena autoestima y saber lo que realmente necesitamos y nos hace felices.

No se dejen engañar mis querido lectores.
Un saludo,
Cristina