Unos de los temas que hemos tratado últimamente en clase ha
sido la publicidad. El ejemplo de interpretación de un anuncio que he elegido
se encuentra a continuación, se trata de los caramelos contra el mal olor
“Clorets”.
Significante:
En el anuncio tiene un fondo blanco sin ningún tipo de
paisaje o sensación de profundidad. El único personaje que hallamos esta en la
esquina superior izquierda y tan solo podemos verle la boca y el mentón de
perfil. Aunque parece una persona normal, lo que sobresale de su boca no es la
lengua sino un pez. A parte del personaje, el anuncio solo tiene el paquete del
producto que se publicita junto con el slogan “Eliminate bad breath” en la
esquina inferior derecha. Ambos elementos se encuentran opuestos y fuera del
encuadre.
Significado:
La imagen trata de hacernos enfocar nuestra atención hacia
los dos únicos elementos representados. Esta claro que lo que mas atrae es la
lengua en forma de pez, que por cierto, coincide con una esquina del encuadre,
que es donde fijamos la vista. Se interpreta como el mal aliento del personaje
y justo en el lado opuesto encontramos la solución a sus males: los caramelitos
“Clorets” (como dice el slogan). La ilustración nos hace relacionar el pescado
con un olor desagradable que proviene de la boca. Es bastante ingenioso y
divertido. Creo que sabe captar a la gente, es fácil de pillar y además es algo
que se te queda grabado mas tiempo. Cuando alguien sienta que le huele mal el
aliento se acordará de la imagen e instintivamente comprará los caramelitos
para solventarlo.
En realidad los anuncios son un método de manipulación para
crear falsas dependencias de productos. Nos hablan de un estereotipo de
belleza, de unos hábitos, de modas y de una realidad surrealista.
No podemos escapar de la publicidad porque vivimos
completamente reodeada de ella y nos influye en mayor o menos medida. Creo que
lo importante para no dejarse llevar es tener una buena autoestima y saber lo
que realmente necesitamos y nos hace felices.
No se dejen engañar mis querido lectores.
Un saludo,
Cristina